Un niño de nueve años se encuentra internado en grave estado luego de que se le cayera encima una pared de ladrillos, de 1,5 metros de altura, mientras jugaba en la casa de un vecino en el barrio San Expedito, en Concepción. Ocurrió el domingo por la noche y fue trasladado al hospital de Niños de esta capital, donde permanece en la sala de terapia intensiva.

"El chico sufrió un traumatismo de cráneo, de tórax y de abdomen", indicó el director del hospital de Niños, Oscar Hilal, en diálogo con LA GACETA. El doctor precisó además que el niño, Lucas Ramayo, sufrió una contusión pulmonar por lo que se cuenta con respiracion asistida. "No está consciente. Sufrió una fractura base de cráneo y fracturas múltiples en la cabeza", agregó. Hilal señaló que el pronóstico de Lucas es "muy grave y serio". LA GACETA ©